Basado en el popular manga y anime de Takehiko Inoue sobre el equipo de básquet del instituto Shohoku, este cartucho continúa la adaptación deportiva de la franquicia a la Game Boy, con el camino hacia el torneo nacional como telón de fondo.
Para el público japonés de los 90, jugar con Sakuragi y compañía en la portátil era una extensión natural del fenómeno del anime; fuera de Japón permanece como una pieza casi desconocida, atada a un fandom que nunca cruzó el océano con la misma fuerza.

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