Es una variante en cartucho dorado de la Game Boy Camera, el periférico de Nintendo que transformaba la consola en una cámara digital de baja resolución y venía acompañado de un editor de fotos y una serie de minijuegos propios. Esta edición se distribuyó en Estados Unidos en inglés.
Hoy se valora más como pieza de historia del hardware que como videojuego convencional: la función fotográfica sigue siendo lo que la hace memorable, con los minijuegos como complemento menor de aquella propuesta.

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