Conversión del arcade clásico donde el jugador reparte periódicos en bicicleta por un suburbio lleno de obstáculos, perros agresivos y transeúntes esquivos, sumando o restando suscriptores según la puntería al lanzar los diarios. Un diseño simple pero exigente que se volvió sinónimo de frustración divertida en las máquinas recreativas.
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