Traslada a la portátil de Nintendo el juego de mesa europeo diseñado por Klaus-Jürgen Wrede, donde los jugadores construyen un paisaje medieval colocando fichas de ciudades, caminos, monasterios y campos, y despliegan a sus "meeples" para reclamar puntos sobre esas construcciones.
Es una de las adaptaciones de juegos de mesa mejor recibidas del catálogo de DS, fiel al espíritu estratégico del original y con la ventaja de facilitar partidas rápidas sin necesitar el tablero físico ni contar piezas a mano; sigue siendo una buena puerta de entrada al juego de mesa para quien no lo conozca.
Si te gustó este