El juego ofrece un catálogo de productos de maquillaje y tratamientos de belleza para aplicar sobre distintos rostros virtuales, con el stylus haciendo las veces de pincel o base líquida, en la misma línea que decenas de simuladores de estética que compitieron por el mismo público durante la vida útil de la DS. No hay progresión narrativa que lo sostenga: es una caja de herramientas cosmética, pensada para la experimentación libre más que para completar objetivos.

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