A diferencia de buena parte de los simuladores de caballos genéricos de la DS, este título se apoyó en la figura real de Ellen Whitaker, competidora de salto ecuestre de nivel internacional, para darle un barniz de autenticidad a las mecánicas de entrenamiento, cuidado y competencia. Es una estrategia habitual en el género deportivo: sumar el nombre de una figura reconocible para diferenciarse de la saturación de simuladores similares.
Quedó como una entrega más, sólida pero sin gran repercusión, dentro del enorme catálogo ecuestre que la DS acumuló en el mercado europeo.

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