El jugador arma sus propios monstruos combinando distintas piezas -cabezas, extremidades, elementos- obtenidas a través de minijuegos de laboratorio, para después llevarlos a combates donde las decisiones de diseño previas determinan fuerzas y debilidades.
Es un título de nicho con una idea de personalización interesante, aunque poco recordado dentro del catálogo de DS. Interesa sobre todo a quien disfruta los sistemas de creación de criaturas por encima del combate en sí.
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