Sigue la fórmula estándar de los simuladores de póker que proliferaron tras el boom televisivo del Texas Hold'em a comienzos de los 2000: torneos con estructura de eliminación, oponentes con inteligencia artificial de distinto nivel y las reglas oficiales del juego como base, sin las implicancias de las apuestas con dinero real.
Es una entrega más del catálogo de simuladores de póker que la DS acumuló durante el pico de popularidad televisiva de ese juego de cartas.

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