Ocho juegos en un cartucho: la dosis media del formato multicart, suficiente para variar sin caer en la contabilidad fantástica de los cartuchos milagro. La selección típica combinaba disparos, plataformas y deporte de mesa. Pieza anónima del ecosistema famiclone, ese mercado paralelo que hizo de la NES un fenómeno verdaderamente global.

Si te gustó este