Curiosidad histórica de la era homebrew japonesa: un juego de ritmo hecho especialmente para Famicom, género que la consola nunca tuvo en su vida comercial. Melodías chiptune, botones al compás y estética pop japonesa cuidadísima. Editado en cartucho real, demuestra que al catálogo de la Famicom todavía le crecen géneros nuevos.

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