No es un juego: es la llave maestra. El Game Genie de Galoob se interponía entre cartucho y consola para inyectar códigos de vidas infinitas, invencibilidad o físicas absurdas. Nintendo lo combatió en tribunales y perdió. Símbolo de la cultura del cheat y antecesor espiritual del romhacking, cambió para siempre la relación entre jugador y máquina.
