Probablemente la edición más insólita del homebrew japonés: versión especial de la carrera estelar ofrecida como obsequio del programa de impuesto vecinal de la ciudad de Fujimino. Burocracia municipal y chiptune unidos en un cartucho conmemorativo. Solo Japón convierte la recaudación fiscal en coleccionismo de Famicom. Rareza administrativa con estrellas.

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