Puzzle japonés de lógica pura: empujar muros sobre tableros cada vez más retorcidos para abrir el camino hacia la salida, con la Ciudad Prohibida como marco temático. Pariente espiritual de Sokoban, cambia cajas por murallas y añade sus propias perversiones geométricas. Cien rompecabezas después, el jugador piensa en muros hasta dormido.

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