Rareza absoluta del catálogo americano: un simulador de misiones de transbordador espacial donde cada fase, del encendido de motores al acople orbital, exige secuencias precisas de comandos. Nada de alienígenas: el enemigo es la física y la checklist. Un cartucho con vocación educativa y tensión de sala de control, único en su especie dentro de la consola.
Se você curtiu este