Culto absoluto japonés: Namco puso al jugador dentro de una cabina espacial con radar, mapa táctico y combate en falso 3D cuando la Famicom apenas gateaba. Gestionar energía, saltar entre sectores y defender bases exige cabeza fría de comandante. Precursor de todo simulador espacial de consola y pariente espiritual del universo Xevious. Adelantadísimo a su tiempo.

Si te gustó este