Ocho entradas en un cartucho: la dieta balanceada del jugador Famiclone, con variedad suficiente para una temporada completa de tardes frente al televisor. Estos recopilatorios medianos definieron la experiencia de millones de jugadores que conocieron los clásicos sin saber sus nombres reales, rebautizados por menús piratas. Memoria colectiva del videojuego popular en formato físico.

Si te gustó este