El big bang: en 1985 este cartucho redefinió el videojuego doméstico con su física perfecta, sus mundos secuenciales y un diseño de niveles que sigue siendo cátedra universal. Mario corre, salta y crece hacia el castillo equivocado una y otra vez. Todo lo demás en esta consola, y en buena parte del medio, desciende de aquí.
Si te gustó este