Segunda ronda del disparate calabacero: hack de humor sobre el molde del fontanero, con las calabazas aplastantes como firma temática y la etiqueta de versión como sello artesanal. Difícil no leer el guiño musical noventero en el título. El romhacking celebra Halloween todo el año, y esta secuela casera lo confirma con sonrisa de zapallo.

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