Homebrew que rinde tributo al juego de lápiz y papel más universal: tres en línea con equis, círculos y la eterna promesa del empate perfecto. La escena independiente disfruta de estas miniaturas: reglas milenarias, ejecución de cartucho y partidas de treinta segundos. Ideal para picados relámpago y para enseñar a jugar a cualquiera.

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