Plataformas japonés protagonizado por un conejo saltarín, de los muchos títulos de personaje amable que poblaron la Famicom. Con documentación limitada en Occidente, se conserva como muestra de la enorme variedad del catálogo japonés de 8 bits, donde cada estudio buscaba su propia mascota carismática. Curiosidad para quienes rastrean los platformers menos conocidos de la consola.

Si te gustó este