Hudson Soft llevó la fórmula de colocar bombas y acorralar rivales a su punto más pulido hasta ese momento: escenarios más vivos, power-ups nuevos, una montura similar a un canguro que agrega movilidad y, sobre todo, el multitap que permitía partidas de hasta cinco personas alrededor de una sola consola, algo poco habitual en 1993. El modo historia también sumó variedad frente a la repetición pura del modo batalla.
Para buena parte de la comunidad de PC Engine sigue siendo la versión de referencia del Bomberman clásico, la que mejor equilibra el caos de una noche entre amigos con la posibilidad de jugarlo también en solitario.

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