City Connection pone al jugador al volante de un auto deportivo que debe recorrer y 'pintar' de un color distintivo cada calle de escenarios inspirados en ciudades reales -Nueva York, París, Río de Janeiro-, mientras esquiva coches de policía y baches. Nacido en los salones arcade de Jaleco en 1985, la versión MSX reproduce esa fórmula de plataformas y evasión con el estilo colorido y ligero típico de la compañía. Es uno de esos juegos que definieron un subgénero propio -el de pintar el escenario mientras se corre- y que, aunque menos recordado que otros arcades de su época, sigue teniendo seguidores por su ritmo directo y su banda sonora pegadiza.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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