Juego de béisbol con la licencia del slugger de los Chicago White Sox, apodado Big Hurt por la violencia de su swing, en una época en que las estrellas de la MLB prestaban su imagen a videojuegos como extensión natural de su marca personal. Apostaba por estadísticas y modos de temporada fieles al espíritu simulador que el género perseguía en la consola de Sony.
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