Adaptación del cuento de Raymond Briggs llevado al cortometraje animado de 1982, esa historia sin diálogos donde un niño vuela con su muñeco de nieve al compás de Walking in the Air. Que su único videojuego apareciera exclusivamente en Japón es una de las paradojas más deliciosas del catálogo: una institución navideña británica convertida en rareza japonesa.

Si te gustó este