Haunting Ground puso a la jugadora en la piel de Fiona, una joven que despierta en un castillo extraño sin poder recordar cómo llegó ahí, perseguida por distintos habitantes del lugar contra los que no tiene forma de defenderse en combate directo. El equipo detrás, ligado al linaje creativo de Clock Tower, apostó todo a la tensión del acecho y el escondite antes que al enfrentamiento.
Su enfoque en la vulnerabilidad total de la protagonista, sin armas convencionales, lo convirtió en una de las propuestas más puramente centradas en el terror de la generación PS2, un contrapunto directo a los survival horror que ya incorporaban cada vez más acción y disparos.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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