Rise to Honour destacó en su momento por el nivel de involucramiento de Jet Li, que no solo prestó su imagen sino que participó en la coreografía y captura de movimiento de las secuencias de combate, buscando trasladar la coreografía de artes marciales del cine de Hong Kong a un videojuego de acción en tercera persona. La historia, ambientada en Hong Kong, sigue a un guardaespaldas que debe rescatar a su amada tras una traición, con niveles que alternan peleas cuerpo a cuerpo, tiroteos y secuencias de acción cinematográfica con quick time events. Pese a las expectativas generadas por la marca Jet Li, el resultado quedó por debajo de lo prometido en variedad jugable, aunque conserva valor como intento pionero de llevar coreografía marcial auténtica a los videojuegos de la época.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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