Ofrece la fórmula estándar de las carreras urbanas de la época -personalización de autos, circuitos nocturnos inspirados en la escena tuner japonesa- sin la ambición técnica de referentes como Tokyo Xtreme Racer, apuntando a un público europeo que buscaba una alternativa económica dentro del género. No tuvo mayor repercusión de crítica.
Es una pieza más de la abundante oferta de carreras urbanas de bajo costo que caracterizó al catálogo europeo tardío de PS2.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
Si te gustó este