Hitsuji-kun nara Kiss Shite Ageru sigue la estructura estándar de la novela visual otome japonesa: diálogo, decisiones y el desarrollo de una relación romántica con distintos personajes, en este caso con un tono más liviano y humorístico que el otome dramático habitual, a juzgar por su propio título juguetón. Es un producto de nicho dentro de un catálogo ya de por sí de nicho.
Quedó exclusiva de Japón, sin documentación relevante fuera del circuito especializado en el género. Su interés hoy es casi enteramente el del coleccionista de novelas visuales otome.

Si te gustó este