Compilación coreana que junta los dos pasatiempos lógicos reinantes: tableros de sudoku y nonogramas —los rompecabezas de pintar casillas por pistas numéricas—, en una edición funcional pensada para el público local de la consola.
Es una rareza regional del costado más utilitario del catálogo asiático. Como objeto, testimonia la fiebre global del puzzle numérico de los 2000 con acento coreano.

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