Primera salida portátil de Taiko no Tatsujin, el fenómeno arcade del tambor japonés: marcar los golpes don y ka al ritmo de un repertorio que mezcla pop japonés, clásica y temas propios, con la mascota Don-chan y esa estética festiva de matsuri que define a la serie.
Sin tambor físico pierde sudor pero no encanto: los botones responden y las listas son puro caramelo. Institución japonesa del ritmo, en versión de viaje.

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