Título del circuito coreano escasamente documentado, conocido sobre todo por su presencia en archivos y listados de coleccionistas. Su nombre de resonancias tecnológicas y su circulación regional lo ubican en la escena de editores locales que abastecieron a la consola de Samsung. Parte del fascinante inventario paralelo coreano que la comunidad arqueológica del videojuego sigue reconstruyendo.

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