Multicart coreano que anuncia 75 juegos en un cartucho, dentro de la tradición local de recopilatorios sin licencia que saturaban de contenido cada chip. Duplicados y variantes engordaban la cifra, pero el atractivo era irresistible: una biblioteca entera por el precio de un juego. Retrato fiel del mercado paralelo que sostuvo a la consola en Corea.

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