Secuela japonesa del simulador de casino: ruleta, cartas y tragamonedas con presentación renovada y modos de progresión para el apostador de sobremesa. Sin licencia estridente esta vez, la serie confiaba en el magnetismo eterno del tapete verde. Nicho curioso del catálogo japonés, donde el azar de Las Vegas era pura fantasía exótica.

Si te gustó este