Devastators sigue la fórmula que Ikari Warriors había popularizado pocos años antes: vista cenital, avance constante y una lluvia de enemigos que exige reflejos más que estrategia. Konami aporta su acabado técnico habitual y una progresión de armamento que va escalando la potencia de fuego disponible.
Es un exponente sólido, aunque no revolucionario, del run and gun bélico de fines de los ochenta, un género que por esos años vivía uno de sus momentos de mayor producción en los salones.

Si te gustó este