Flipull —también conocido como Flipul en algunas regiones— propone un sistema de resolución distinto al de la mayoría de los puzzles de bloques de la época: en vez de acomodar piezas que caen, el jugador atrapa bloques individuales con una especie de pinza y los dispara contra grupos del mismo color en el escenario, en una lógica más cercana a un juego de puntería que a un encaje tradicional.
Quedó eclipsado por el fenómeno que representaron Tetris y, más tarde, Puzzle Bobble dentro del propio catálogo de Taito, pero su mecánica de disparo dirigido lo distingue como una de las variantes más originales del género en ese momento bisagra entre el Tetris de 1988 y la explosión de clones que vendría después.

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