Ikari pone a uno o dos comandos a abrirse paso a los tiros por una jungla tomada por fuerzas enemigas, con granadas, vehículos capturables y un joystick giratorio en su versión original que permitía apuntar de manera independiente al movimiento del personaje.
Junto con Commando, es una de las placas fundacionales del disparo cenital cooperativo, un molde que definiría a todo un subgénero durante el resto de la década de los 80 y que SNK explotaría en varias secuelas.
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