Master Mind fue una fiebre de sobremesa en los setenta: un jugador esconde un código de colores y el otro lo deduce a puro ensayo, error y lógica. Esta versión para computadoras Atari le suma un 3-D al título, prometiendo perspectiva sobre el tablero clásico.
Del autor y el año no hay registro firme: es una de esas piezas de catálogo que sobrevivieron por la constancia de los archivistas. El encanto está intacto: pocas reglas, mucha cabeza.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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