Brasil vivió una escena paralela de cartuchos del Atari 2600 fabricados sin licencia por compañías locales como CCE, Milmar o Dactar, que rebautizaban y a veces alteraban juegos existentes para eludir las trabas de importación de la época. "Abre-te, Sesamo!" pertenece a ese universo: un título de circulación regional, en portugués pese a un código en inglés, del que no quedan registros claros de autoría ni de si es una obra original o la reformulación de otro juego.
Es, sobre todo, un testimonio de cómo el 2600 siguió vivo en Sudamérica mucho después de apagarse en Estados Unidos, sostenido por una industria de clones que hoy interesa más a los historiadores del hardware regional que a quien busca una gran partida.

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