Bolo (1987) es obra de Meinolf Schneider, el alemán que después firmaría la saga Oxyd, y se nota la mano: sobre la base de un rompeladrillos, suma gravedad, ladrillos explosivos, túneles y una paleta que no vive clavada al borde inferior sino que se mueve por la pantalla entera.
Nació para el monitor monocromo de alta resolución del Atari ST, una elección rara que le dio nitidez quirúrgica. Entre los conocedores del ST es pieza de culto: el rompeladrillos pensado como relojería alemana.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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