Bombay toma el nombre de la gran ciudad portuaria india, un recurso de evocación instantánea que el software europeo usaba para prometer aventura, comercio o exotismo de postal. Qué proponía exactamente este disco -¿aventura, tablero, acción?- es algo que el catálogo no documenta con firmeza.
Como tantas piezas del fondo TOSEC de Atari, sobrevivió el programa pero no su contexto: ni créditos, ni año, ni reseñas de época localizables con seriedad. La ficha queda abierta, y el nombre, como los puertos, sigue prometiendo viajes que cada cual tendrá que emprender por su cuenta.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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