Catch 88 combina un verbo de pura mecánica -atrapar- con un número que huele a año de cosecha, práctica común en la escena aficionada europea que fechaba sus discos como vinos. El juego de palabras con el Catch-22 de la novela de Heller queda flotando, seguramente intencional.
El catálogo no conserva autoría ni descripción confiable, así que la ficha es breve por honestidad: algo caía o escapaba, alguien lo atrapaba, y era 1988 en algún lugar de Europa. Otra pieza menor del inventario Atari que sobrevivió a su propia documentación.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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