Crossbow (Exidy, 1983) invirtió la lógica del shooter de puntería: no disparás a los protagonistas sino para protegerlos, limpiando el camino de buitres, escorpiones y piedras que caen mientras la caravana cruza cada pantalla. La leyenda de Guillermo Tell como marco, y la ballesta como oficio.
Del salón arcade saltó a los sistemas hogareños de Atari a fines de los ochenta. Sigue siendo una idea brillante: el francotirador como ángel guardián.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

Si te gustó este