Deep Lair pertenece a la familia de los descensos: cuevas, madrigueras y guaridas donde siempre espera algo con dientes. El formato fue un clásico del software casero, porque un buen túnel oscuro no necesita presupuesto para dar nervios.
La documentación es escasa y la redacción, prudente: lo registramos como incógnita subterránea del catálogo Atari, linterna no incluida.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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