Demon Attack, publicado por Imagic en 1981, enfrenta al jugador con oleadas de demonios voladores que atacan en formaciones cada vez más agresivas, mutando de forma y dividiéndose al ser heridos en pleno vuelo. Su ejecución técnica —animaciones fluidas, buen uso del color, disparo preciso— lo puso rápidamente entre los juegos más vendidos del catálogo no oficial del Atari 2600, y ayudó a consolidar a Imagic como una de las terceras compañías más respetadas de la era. Más de cuarenta años después sigue apareciendo en listas de los mejores juegos que tuvo la consola.

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