DynaKillers pertenece, ya desde el nombre, a la escuela del Bomberman y su pariente Dyna Blaster: laberintos cuadriculados, bombas de mecha corta y esa diplomacia imposible de los modos multijugador donde el aliado de hace tres segundos vuela por el aire. La escena de la Atari ST cultivó el formato con entusiasmo cuando el original brillaba en otras máquinas.
Como tantas producciones de la comunidad, circuló sin gran aparato comercial y llegó al catálogo con créditos difusos. Queda lo esencial: pólvora pixelada, risas crueles y la certeza de que nadie es amigo de nadie cuando quedan dos jugadores vivos.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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