Secuela oficial del fenómeno Frogger que suma una tercera dimensión de peligro: además de esquivar autos y saltar sobre troncos, el anfibio debe sumergirse en tramos submarinos poblados de criaturas marinas y obstáculos mecánicos. La fórmula original se mantiene intacta en su esencia de cruce cronometrado, solo que ahora con más capas de amenaza. Continuación digna de uno de los grandes clásicos del arcade de los 80.

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