Gravitar es el arcade de gráficos vectoriales que Atari lanzó en 1982: la nave del jugador debe entrar en la órbita de distintos planetas, resistir su atracción gravitatoria, destruir bunkers enemigos y rescatar tripulantes, todo mientras administra el combustible con cuidado casi quirúrgico. Fue una vuelta de tuerca más exigente sobre la fórmula que Atari venía explorando desde Asteroids y Lunar Lander, combinando disparo, navegación y física gravitatoria real en un solo desafío.
Su dificultad, considerada altísima incluso para los estándares de la época, lo convirtió en un arcade de culto más que en un éxito masivo. Hoy se lo recuerda como uno de los ejercicios de diseño más ambiciosos del catálogo vectorial de Atari, la clase de juego que recompensa la paciencia mucho más que el reflejo puro.

Si te gustó este