Isora suena a isla, a nombre propio o a planeta de novela barata: el título no da pistas mecánicas y las bases de datos históricas tampoco. Otra pieza del vasto continente sumergido del software europeo de aficionados.
La ficha, fiel al método, no inventa geografías: contenido por descubrir, sonoridad evocadora garantizada. Los nombres bonitos también son una forma de preservación.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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