Mario's Desert World pertenece a la tradición más descarada y cariñosa del software casero: tomar prestado al personaje más famoso del planeta y construirle un mundo que su dueño nunca autorizó. Nintendo no firmó nada de esto; la escena, tampoco pidió permiso.
Dunas, cactus y saltos de manufactura artesanal para las computadoras Atari: contrabando de cariño puro, jugado con una sonrisa de complicidad.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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