Rainbow Walker (Synapse Software, 1983), diseño de Steve Coleman, pone al jugador a saltar sobre un arcoíris ondulante: cada casilla pisada se llena de color, y completar el arco entero es la meta, esquivando criaturas y agujeros con rondas de bonus entre nivel y nivel.
La crítica de la época lo celebró como uno de los arcades más imaginativos de las Atari de 8 bits, y Retro Gamer lo ubicó entre los diez mejores de la máquina. Colorear el cielo nunca fue tan siniestro ni tan lindo.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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